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El señor de los anillos

El Señor de los Anillos” es una novela de fantasía épica escrita por el filólogo y escritor J.R.R.Tolkein.

Su historia se desarrolla en la Tercera Edad del Sol de la Tierra Media, un lugar ficticio poblado por hombres y otras razas antropomorfas como los hobbits, los elfos o los enanos. La novela narra el viaje del protagonista principal, el hobbit Frodo Bolsón, para destruir el Anillo Único.

El libro es un solo tomo pero la editorial decidió dividirlo en tres partes.

A continuación os resumiré la primera parte: La Comunidad del Anillo.

Libro I:

El protagonista de esta historia es un joven llamado Frodo Bolsón, quien recibe como regalo de su tío Bilbo Bolsón, la mayoría de sus pertenencias, incluyendo un anillo. Le pide a Gandalf, un mago amigo de Bilbo, que se lo entregue a Frodo el día de su partida.

Este anillo era muy peculiar, ya que tenía la capacidad de consumir la voluntad de su portador, atrayéndolo hacia el mal y de prolongar su vida. Además, podía volver invisible a la persona que se lo pusiera.

Después de la partida de Bilbo, Frodo recibe una inesperada visita de Gandalf, más conocido como “Gandalf el gris”, quien le entrega el anillo y le dice que intente ver una escritura élfica.

El idioma era de Mordor y el anillo tenía grabados los dos últimos versos de una estrofa tradicional: “Un Anillo para gobernarlos a todos y atarlos en las tinieblas…En la Tierra de Mordor donde se extienden las Sombras.”

Gandalf le dice a Frodo que el anillo pertenece al señor oscuro y que debe destruirlo lo más pronto posible ya que su dueño lo comenzaría a buscar.

Con el deseo de no poner en peligro la Comarca, Frodo se dirige a Rivendel junto con Samsagas Gamyi, Meriadoc Brandigamo y Peregrin Tuk. 

En su viaje deciden permanecer un tiempo en la posada de Bree llamada “El poney pisador”, donde se encontrarán con un enviado de Gandalf llamado Trancos, quien los ayuda a escapar de los espectros del anillo. Después de un largo trayecto desde Bree, logran llegar con Frodo herido por los Jinetes Negros, hasta Rivendel, donde se decidirá el destino del anillo.

Libro II:

En Rivendel, Frodo se encuentra con su tío Bilbo y Gandalf. Allí se realiza un concilio liderado por Elrond, en donde se cuenta toda la historia del anillo. Debía ser llevado a las “Grutas del Destino”, donde había que arrojarlo al fuego.

Frodo se ofrece para cargar con la responsabilidad y se decide que lo acompañarán 8 compañeros: Aragorn y Boromir en representación de los hombres, Legolas por los elfos, Glimli por los enanos, sus amigos Sam, Merry y Pippin y Gandalf. Ellos nueve adoptarán el nombre de “La comunidad del anillo”.

La comunidad se dirige hacia Mordor, bordeando las Montañas Nubladas y finalmente, toman el camino de las Minas de Moria. En ella, son atacados por orcos y trolls y un Balrog se lleva a Gandalf. Abandonan Moria tristes por la pérdida del mago pero continúan su camino hasta Lórien, donde se recuperan. Allí Frodo conoce a Galadriel, la dama de los bosques, quien le enseña un espejo en el que puede verse su pasado, futuro, presente y algo que jamás pasará.

La comunidad deja Lórien por el Río Grande, hasta que se dan cuenta de que no pueden seguir por una cascada. Frodo se aleja para reflexionar pero Boromir lo sigue y lo intenta convencer de no destruir el anillo. Como Frodo no acepta, Boromir trata de quitárselo pero Frodo se lo pone para hacerse invisible y así, escapar solo. Sin embargo, su amigo Sam lo descubre y le termina acompañando.

Segunda parte del libro: Las dos torres.

Libro III:

Tras la huida de Frodo y Sam en Parth Galen, Boromir muere a manos de los Uruk-hai, mientras protegía a Merry y Pippin, los cuáles son capturados por los sirvientes de Saruman. Con el fin de rescatarlos, Aragorn, Legolas y Gimli deciden perseguirles.

A partir de este momento la narración se divide en partes: por un lado, la persecución de los tres cazadores y por otro, las aventuras de Merry y Pippin en manos de los Orcos.

En la primera, los cazadores se encuentran con el Éored Rohirrim de Éomer, Mariscal del Reino de Rohan, quien les informa sobre la Batalla en los Lindes de Fangorn. Esta parte termina cuando Aragorn se adentra en el Bosque y descubre a Gandalf, ahora convertido en el Mago Blanco.

En la otra, Merry y Pippin van dejando señales a los cazadores para poder escapar. Al final lo consiguen en medio de la batalla. En el bosque, se encuentran con Bárbol, quien los lleva a su casa para que repongan fuerzas.

Después del encuentro con Gandalf, los tres cazadores más el mago se dirigen a Edoras.

Frente al inminente ataque de Saruman, Gandalf aconseja al Rey de Rohan defender mejor el territorio. En esta parte se produce la Batalla del Abismo de Helm, donde las fuerzas de Rohirrim y Ucornos, derrotan por completo al ejército de la Mano Blanca.

Tras la batalla, todos se reúnen en Isengard. Allí se encuentran con Merry y Pippin, quienes les relatan todas las aventuras vividas.

Más tarde, se dirigen a Orthanc para hablar con el Mago Blanco. La intención de Gandalf era darle otra oportunidad a Saruman para que se retractara de sus actos y los ayudara a vencer a Sauron. Pero éste se niega y deciden encerrarlo con Bárbol en Orthanc.

Pippin descubre un objeto de Gandalf y sin saber que se trataba de la Palantir de Orthanc, lo mira quedando atrapado por la mirada de Sauron. Además el hobbit le revela la estrategia de Gandalf. Esto obliga al mago a llevar a Pippin a Minas Tirith para ponerlo a salvo.

Libro IV:

Tras su separación del resto de la Compañía, Frodo y Sam emprenden el camino hacia Mordor. Tras varios días caminando se encuentran con Gollum. Frodo acaba convenciendo a la criatura para que les guíe hacia Mordor.

Tras atravesar la Ciénaga de los Muertos, llegan hasta la Puerta Negra. Sin embargo, está demasiado vigilada y deciden tomar otro camino.

Después Faramir y un grupo de montaraces los atrapan. Gollum que había escapado, acaba siendo capturado y empieza a desconfiar de su “amo”, convirtiéndose en una personalidad obsesionada con el Anillo.

Faramir se entera del motivo del viaje y decide liberarlos. En el valle del Morgul, Gollum desaparece varias veces para planear la traición. Éste llama a una araña gigante para que ataque a los hobbits. Frodo es picado por la araña y entra en un estado de inconsciencia. Sam cree que su amo está muerto y continúa con la misión él sólo. Sin embargo, escucha a unos orcos decir que Frodo no está muerto y oculto por el Anillo, Sam marcha hacia la Torre de Cirith Ungol para rescatar a su amo.

Tercera parte: El retorno del rey.

Libros V y VI:

Con las fuerzas de la oscuridad aguardando la batalla final, Gandalf  tendrá que forzar al ejército de Gondor para luchar. Contará con la ayuda del Rey de Rohan, Théoden, que convocará a sus guerreros en el que será el reto más grande de la historia.

A pesar de su coraje y de su lealtad, las fuerzas del ejército de los Hombres, no pueden compararse con las multitudinarias legiones de enemigos que asedian el reino.

Cada victoria significa un gran sacrificio. A pesar de sus pérdidas, La Comunidad del Anillo se lanza a la mayor batalla de su tiempo y permanece unida para cumplir un único objetivo: mantener a Sauron distraído para poder dar así al Portador del Anillo la oportunidad de llevar a cabo su misión.

Sus esperanzas residen en Frodo, que atraviesa las tierras del enemigo tratando de llevar el Anillo Único hasta los fuegos del Monte del Destino.

Cuanto más cerca está Frodo de su destino, más pesada se va haciendo la carga y más debe apoyarse en Sam. Tanto Gollum como el propio Anillo, pondrán a prueba la resistencia de Frodo y, en última instancia, su humanidad.

Al final de la novela, Gollum cae con el anillo en la Grieta del Destino, tras arrebatárselo a Frodo, y consiguen acabar definitivamente con Sauron.

El Retorno del Rey supone el final de la misión épica y heroica de los miembros de la Comunidad, sus relaciones, sus rivalidades y muestra cómo a través del valor, entrega y determinación, incluso el más insignificante de nosotros puede cambiar el mundo.

20.000 leguas de viaje submarino

Probablemente es una de las obras de Julio Verne más conocidas. En ella el capitán Nemo navega con su submarino pasando aventuras y momentos tensos, con los protagonistas, que son capturados por él.

Lo curioso de esta novela es que se escribió, en 1869 la primera parte y 1870 la segunda, narrando una tecnología que no existía y tardó en existir.  

La obra

Esta escrita en primera persona, y el protagonista es el profesor y biólogo Pierre Aronnax. Debido a un monstruo que está haciendo naufragar buques de la marina se le encomienda la misión, junto a un equipo compuesto por marineros, un almirante y más gente, de averiguar que animal es e intentar capturarlo. El buque en el que vienen es atacado también y ellos, en el agua, encuentran algo metálico a lo que se agarran. Se abre una compuerta y  unos enmascarados les hacen entrar. Después de estar un rato presos conocen a un singular personaje, el Capitán Nemo. No tardan mucho en descubrir que tiene un carácter peculiar y es muy inteligente y culto.  El capitán informa a sus “invitados” que por el hecho de conocer la existencia de la nave no podrán abandonarla y les hace una visita, en la que descubren lo impresionante de esta.

Durante el viaje descubren muchas cosas del capitán y la nave y recorren lugares espectaculares como la Atlántida, la Polinesia, el Mediterráneo… Además una gran parte del equipamiento que el Capitán usa a diario en el barco aun no se había inventado cuando Vernes lo escribió. Narra con toda naturalidad máquinas para obtener aire y no tener que subir a la superficie, trajes para sumergirse, fusiles con balas eléctricas…

Al final de la obra el capitán se deprime y se encierra en sus aposentos, donde permanece prácticamente las 24 horas del día. Los protagonistas al final deciden huir.

Personajes

Los personajes están muy bien elaborados, tanto desde el punto de vista psicológico, donde se ve muy bien si son partidarios de actuar de un modo u otro, por ejemplo en el caso de Ned Land, un arponero del buque que naufraga, es muy violento y quiere escapar cada vez que él cree que tiene una oportunidad, mientras los otros piensan que tienen que esperar un poco y no precipitarse.

Los personajes que merecen ser mencionados son:

El biólogo Pierre Aronnax, ya citado antes, que tiene una gran curiosidad científica y disfruta mucho en su estancia en el Nautilus, el submarino. El es de la opinión de esperar un poco antes de huir, con diferentes excusas aunque se puede ver que realmente lo que quiere es investigar un poco más, ya que pasa mucho rato tomando nota y apuntes.

Consejo, el criado de Aronnax muy fiel a este, que también ayuda a Ned en sus intentos de huida.

El capitán a pesar de ser como es en ciertos momentos se ve una parte de él un poco escondida, más humana, como cuando visita el lugar donde enterraron a un tripulante.

El lado más cientifico de la obra

La obra se caracteriza por tener, sobre todo durante la estancia en el Nautilus, una parte científica. Se definen especies de todo tipo, prehistóricas, desconocidas o vistas solo en algunas ocasiones. Lo más conocido de la obra son los pulpos gigantes, que atacan la embarcación, aunque también aparecen medusas, peces, tiburones y muchos más animales. Además, desde el punto de vista mecánico, las invenciones del capitán que se definen, a pesar de no profundizar en su funcionamiento, seguramente han servido de inspiración a más de un inventor, ya que son verdaderamente prácticas y útiles. Si son posibles de realizar o no, no lo podremos saber en el caso de algunas.

Historia del capitán Nemo

Si quién se haya leído el libro ha disfrutado haciéndolo, tiene la opción de descubrir un poco más de la historia del peculiar capitán Nemo. Puede hacerlo con el libro La isla misteriosa.  Es una parte de la trilogía, compuesta además por veinte mil leguas de viaje submarino y los hijos del capitán Grant.

En esta novela, con muchos principios de química, narra, entre otras cosas, como el capitán Nemo acaba sus días y un poco más de su vida. Una curiosidad es que los personajes consiguen hacer acido sulfúrico, difícil en la época.  

El autor

Sobre Julio Verne no hay nada nuevo que añadir, sus obras, de excelente calidad literaria, no dejarán de fascinar nunca a las nuevas generaciones. Define personajes, escenarios y detalles con tal realismo que el lector se asombra, que es lo que busca en la lectura.
Para quien resulte un desconocido, es altamente recomendable leer alguno de sus libros, seguro que querrá leer más. Para los que son más de películas muchas de sus obras han aparecido en la
gran pantalla, incluso en 3d. Darle una oportunidad a este autor no está de menos.

El “Horror Cósmico” o como volver palpable el terror.

Hombres pez, colosos de otros universos, mitos, leyendas que toman vida en nuestros sueños mientras Cthulhu nos invoca desde lo mas profundo de la ciudad hundida. ¿Quién no ha tenido nunca una pesadilla muy particular? ¿Quien no ha oído nunca el nombre de H.P Lovecraft?

Howard Phillips Lovecraft: Su historia

Nacido en Providence Estados Unidos hace más de 120 años (20 de agosto de 1890-15 de marzo de 1937), Howard Phillips Lovecraft dedico su existencia a canalizar desde otras dimensiones fantásticas realidades en la imaginación de sus lectores, o diciéndolo de un modo mas convencional, dedico su vida a la escritura, campo en el que logro un gran respeto y admiración debido sobre todo a la mitología que logró forjar valiéndose exclusivamente de su mejor herramienta: la imaginación.  

Su Obra

Comenzó su carrera literaria haya por el 1917, manteniéndose activo durante mas de 20 años.

El escenario común de sus historias era lo oculto, lo misterioso, la Gran Verdad que acecha, que es espera ha que nos decidamos a ir a por ella para que nos sorprenda con su terrible naturaleza: “nada es verdad, todo esta permitido” en palabras de Aleister Crowley.

A continuación relatare una pequeña reseña sobre una de mis historias favoritas, una en la que prevalece la ciencia ficción por sobre el horror que es usual encontrar en todas sus creaciones, una pieza de características sublimes, la cual a sido llevada hace poco tiempo al cine bajo el titulo alemán “Die Farbe” que se traduce al español como:

El Color que cayó del Cielo

La historia transcurre en la imaginaria ciudad de Arkham, el protagonista se adentrara en el corazón del bosque donde encontrara lo indescriptible, lo que no puede ser tocado ni siquiera con las palabras, lo que agobia al místico y desvela al erudito, aquello que escapa a cualquier definición y que demuestra que el lenguaje es una herramienta demasiado limitada para la inmensidad que nos rodea, para el misterio que nos circunda.

Ese es el color que deja caer Lovecraft sobre nuestras cabezas, el principio de incertidumbre llevado al plano metafísico: física quántica dictada por la mano de Cthulhu.

La querella entre la razón y el horror, la disputa entre lo creíble y lo inimaginable es donde sucede la obra entera de este autor que nos guiara párrafo por párrafo, palabra por palabra, hasta lo mas profundo de nuestra propia R´lyeh.  

Un gran autor que todos tenemos presentes en las peores de nuestras pesadillas.

Si eres de los que no supiste de este autor, ahora ya no podrás decir que no sabes nada de él. Y espero que no tengas pesadillas!!!

 

La ciencia ficción con la que crecí

Me tengo que reír cuando oigo hablar a algunas mentes preclaras, cráneos privilegiados, en palabras de Don Ramón María del Valle Inclán en Luces de Bohemia. Y es que parece que algunos hayan descubierto el género de la ciencia ficción, hace tres días, como un Howard Carter cualquiera descendiendo los dieciséis peldaños de la tumba de Tutankamón.

Pero como está feo reírse y no contar el chiste, voy a la anécdota que me ha provocado la risa que cubre la rabia. Resulta que un supuesto intelectual de primera línea, en un debate televisivo, suelta una frase donde tenía cabida la expresión “sociedad orwelliana”. Comoquiera que alguien se quedó con cara de pez (de no entender nada, quiero decir), el hombre se lanzó a explicar con todo lujo de detalles qué implicaba la expresión.

Nada más terminar el discurso –dos minutos televisivos hablando se parecen más bien a dos horas de conferencia-, el oponente, terrible sonrojado de vergüenza ajena, casi entre dientes le dijo: “Perdona, pero acabas de contarme, punto por punto, Un mundo feliz”.

¿De verdad tenemos lo que nos hemos ganado?

El sabidillo, lejos de morirse del mismo sonrojo, va y le espeta que “para el caso es lo mismo Orwell que Harley [Sic.]”. Lo peor del caso es que seguro que a ese señor, afín al grupo político al que apoya el canal, volverá a tener su atril en el espacio público. Ole. Así nos va.

Pero no vamos a hablar de quienes gobiernan y los borregos que los rodean, comiendo del pesebre y dándoles calorcillo animal, como al Niño Jesús la burra de Belén, que según el Papa no estaba allí. Es más: no se trata éste de un post sobre figuras públicas, sino más bien sobre lo poco que me interesan sus andanzas, habida cuenta de la nada absoluta que tenemos en común.

La diferencia entre medrar y creer

Y es que, mientras este señor crecía a la sombra del matón del patio y medraba a la del politicucho de turno, dejándosela lengua entre las nalgas de su jefe, un servidor era de los que se partían la cara (casi siempre me la partían a mí) con el matón y gustaba de crecer por dentro ya que no lo hizo demasiado por fuera, acompañado de Verne, Asimov o, ya más crecidito, Sagan.

La otra gran diferencia es que si quiero mi gran atril púbico he de confundir a Verne con una especie de gusano de la carne o a Asimov con el defensa central del Zenit de San Petersburgo. Y no, mira: prefiero ser un amargado con conocimiento de causa que no renuncia a lo que leyó y le hizo crecer que un borrico feliz en su ignorancia.

Más allá de la mera matemática

Amigo mío:

¿De verdad eres capaz de imaginarte un mundo sin imaginación? La última vez que hablé contigo fue la que creo que será la única en la que hablaremos de literatura. Siempre te he tenido por una persona culta, por tu forma de hablar, de escribir… incluso algo en tu pose me hace pensar en la gente cultivada.

Pero… ¿Un mundo sin imaginación? Porque eso es lo que me das a entender cuando dices que tú sólo lees ensayos, y serios, sin concesiones fuera de positivismo. Que no has leído más novelas que las que te obligaron a leer en el colegio… ¿En serio?

If You Only Knew ... The Flower Of The Dark Side

Nunca creí que alguna de las características de la sociedad de Huxley describe en Un mundo feliz fuera a hacerse realidad en ti. Y ésta, la que menos ¿Proscribir la imaginación? ¿De verdad crees que así el mundo mejoraría lo más mínimo? No puedes hablar en serio.

Un poquito de Historia

Te recuerdo, por citarte datos concretos, que la idea de prohibir, en la literatura y en cualquiera de sus representaciones, la imaginación no la has inventado tú. Ya en la Edad Media, el hecho científico era Dios, y cualquier otro tipo de literatura estaba prohibido.

Para nuestros recontra requete re tatarabuelos, todo escrito que no proviniera de la Santa Madre Iglesia o cantase, con su supervisión y permiso, las alabanzas del Creador era pernicioso. Menos mal que algo hemos evolucionado, ¿no?

La ciencia más allá de las ciencias

Te imagino pellizcándote el mentón mientas ordenas mentalmente la respuesta y comienzas con un “ahora ha sido la Ciencia la que ha sustituido a Dios…”, o algo parecido. Pues antes de que sigas, permíteme decirte que la ciencia ficción no es otra cosa que la ciencia más allá de la ciencia.

Todos esos cálculos que los físicos químicos, sociólogos… hacen no son diferentes de las cuentas que maneja un buen novelista de ciencia ficción. Lo que ocurre es que el novelista va más allá de la mera matemática. El escritor hace algo muy importante: juega.

¿Y después?

Tal vez eso sea lo que no te gusta, que alguien juegue mientras escribe, pero en ese juego también hay matemática. Quien escribe ciencia ficción no hace otra cosa que añadir o restar factores, permutarlos… Y calcular el resultado como quien calcula la trayectoria de un asteriode para asegurarse de que no va a chocar contra la Tierra.

No me digas que no te gusta de la imaginación, porque el siguiente paso es que desprecies la  ciencia de la música… Y eso sí que no pienso consentírtelo.

El juego de Ender

El juego de Ender (Ender’s Game, en el inglés original) es la novela de mayor repercusión escrita por Orson Scott Card. Escrita en1985, alcanzó los dos máximos galardones a los que aspira una novela del género de ciencia ficción: el Nébula a la mejor novela en 1985 y el Hugo, también a la mejor novela, al año siguiente.

El origen de la obra se sitúa en cuento de ciencia ficción que se publicaba en la revista “Analog Science Fiction and Fact” en 1977. El relato en cuestión recibía el Premio Ignotus en 1994, además de sendas nominaciones al Hugo y al Locus de 1978.

El juego de Ender

Tanto el cuento como la novela se sitúan en un distópico futuro en el que a Humanidad ha de hacer frente a su extinción a manos de una muy agresiva sociedad extraterrestre que se denomina en el relato los “insectores” (“buggers”, si atendemos a su nombre en el escrito inglés).

La escuela de batalla

La acción se centra en Andrew “Ender” Wiggin, un niño reclutado a la edad de seis años ara que reciba adiestramiento en la Escuela de Batalla. Se trata de una estación donde niños superdotados se entrenan desde su más tierna infancia para dirigir la guerra que se avecina.

Nos hallamos ante el primero de los libros que forman el conjunto de la “Saga de Ender”. Fue en 1999 cuando el autor comenzaba una serie de novelas cuya acción transcurre de forma paralela a la Saga de Ender. Se trata de la Saga de las sombras, compuesta, al igual que la primera de cuatro títulos. La primera de las novelas de esta tetralogía se llamaba La sombra de Ender.

Adaptaciones a diferentes medios

En cuanto a la trascendencia de la obra más allá de la propia novela, en 2008 la editorial estadounidense Marvel Comics anunciaba la adaptación de toda la saga al formato de historieta. Los cinco primeros números los escribiría Mike Carey y se agruparían bajo el título genérico de “La saga de Ender: La escuela de batalla”. Los comics en sí están dibujados por el catalán Pasqual Ferry.

Otra de las adaptaciones, ésta frustrada, es la que se refiere al videojuego del mismo nombre. Del mismo modo, está previsto el lanzamiento de la película para este año, tras varias cancelaciones.

Todas las adaptaciones, las que han llegado a buen puerto y las frustradas, han contado con la colaboración directa de Orson Scott Card.

Un adivino con buena base científica

Es posible que no fuera consciente de ello. Es más, probablemente, si le preguntaran qué escribía, de qué género, es fácil que Julio Verne respondiera, extrañado por una pregunta de respuesta tan evidente “aventura”. Pero el caso es que esas aventuras del prolífico francés son el germen de la ciencia ficción.

Lo que en realidad pretendía Verne con sus relatos era acercar a la juventud los últimos inventos y descubrimientos científicos de la época. Lo suyo era, para él, la novela científica. Pero, tan preciso y meticuloso era en su documentación que algunas de sus cábalas se convirtieron, con el tiempo, en realidad. De esta forma, se demostraba que había creado una historia que respetaba las leyes de la ciencia, por inventada que fuera. Ciencia ficción.

Verne

Quizá lo más curioso de las máquinas, inventos y conceptos de los que el escritor nutría a sus novelas sea ver cómo han ido naciendo con paso de los años y de las décadas. Veamos algunos ejemplos.

Previó la “muerte de las ideas”

Verne previó lo que serían los totalitarismos del siglo XX cuando escribió dos de sus novelas quizá, menos renombradas: Ante la bandera y Los quinientos millones de Begún. Del mismo modo, por algún motivo, el francés “inventó” el helicóptero antes que Juan de la Cierva fuera capaz de crear siquiera el autogiro. La prueba la tenemos leyendo Robur el conquistador.

Claro que, el adelanto más llamativo lo encontramos De la Tierra a la Luna y en Alrededor de la Luna, cuando se nos habla de naves espaciales. Y hablando de naves: Verne creaba los grandes trasatlánticos y las muñecas parlantes en la misma novela: Una ciudad flotante.

¡Internet en el siglo XIX!

La isla misteriosa nos avanza el invento del ascensor, mientras que en este mismo libro y en 20.000 leguas  viaje submarino aparecen el submarino y los motores eléctricos. Finalmente, los motores de explosión pueden leerse en Paris en el Siglo XX, en la que podemos encontrar otro invento que ninguno de nosotros sospechaba que podría nacer hace siquiera treinta años. Internet.

Si seguimos la lógica de que cualquier invento o concepto de la novelas de ciencia ficción es posible (teóricamente, si la obra se adapta al género, lo es), ¿por qué no podemos asistir, pasado un tiempo a los viajes en el tiempo? Sí: me ha leído el pensamiento, a la telepatía o, pensemos… otra idea… ¡Rápido, antes de que se acabe el artículo!

¡Ya! A ver cómo una nave sobrepasa la velocidad de la luz.

Crónicas Marcianas, de Ray Badbury

Crónicas Marcianas supone, tal vez, una de las más interesantes muestras de relatos de ciencia ficción que podamos encontrar incluso a día de hoy –se editaban en Estados Unidos en 1945 y en España en 1950-.

La colección no tiene línea argumental de ningún tipo, sin embargo, los cuentos se sitúan todos en el mismo contexto espacio-temporal: se trata de la llegada a marte del ser humano y de la colonización del planeta rojo. Esta invasión provoca la caída de la civilización marciana y su extinción.

Reconocido, junto con Fahrenheit 471 como uno de los mejores libros de Bradbury, abunda en descripciones poéticas y melancólicas de Marte, su paisajes y sus habitantes. También puede reconocerse en la obra la sociedad estadounidense de los años 40.

Un duro retrato de los terrícolas

Paradójicamente, aunque el libro se llame Crónicas Marcianas, podemos leer en él una muy desesperanzada crónica de lo que para el autor es la Humanidad, tratando temas como la guerra, las mil y una formas en las que el hombre trata de destruirse a sí mismo, el racismo, bien hacia los marcianos (en “Fuera de temporada”) como hacia las demás personas (“Un camino a través del aire”).

El escritor también nos recuerda lo pequeños que somos, tanto ante la Naturaleza como ante el Universo (en este caso, en relatos como “Los hombres de la Tierra” y “Vendrán lluvia suaves”).

Todos en un solo libro

Más allá de las referencias a cada uno de los capítulos, como ya hemos dicho, las historias sólo tienen en común el espacio y el tiempo… Además de hacernos reflexionar sobre los temas que, en muchos de los casos nos retratan a los humanos de hoy en día. Quien no se haya sentido minúsculo mirando a un cielo estrellado, que tire la primera piedra…

Por otra parte, como cualquier buen libro, sea o no del género de ciencia ficción, despierta la ente del lector. Activa imaginaciones. La edición española venía prologada por Jorge Luis Borges, quien, en un momento dado dice: «Sobre el planeta rojo –que su profecía nos revela como un desierto de vaga arena azul, con ruinas de ciudades ajedrezadas y ocasos amarillos y antiguos barcos para andar por la arena».

Veintitrés relatos, pues, que van desde lo que para el autor era el futuro 1999 hasta para el que también lo es para el lector actual 2026.Veintitrés historias que nos hacer imaginar y solar y, sobre todo, como cualquier obra a la que llamemos o vayamos a llamar clásico, veintitrés historias que nos retratan.

Flores para Algernon

Publicado en “The Magazine of Fantasy & Science Fiction” en forma de novela corta en 1959, Flores para Algernon es, según la crítica especializada, uno de los mejores relatos del género de todos los tiempos.

La novela, Flowers for Algernon, en su inglés original, le valía el premio Hugo en 1959 y el Nébula en 1966 a su autor, Daniel Keyes –el segundo por la ampliación de la novela-. Otro premio: el Óscar que se llevó Cliff Robertson por la versión cinematográfica, “Charly” de 1968. Otra de las versiones audiovisuales ha sido la serie para televisión producida en 2000.

Keyes

El relato cuenta como Charlie Gordon, un muchacho de 32 años y con un cociente intelectual de 68 –muy por debajo de la normalidad- es elegido para probar un tratamiento experimental que triplicaría la inteligencia de cualquiera mediante una operación. Los progresos de este hombre se comparan con los de un ratón, Algernon, del que Charlie se hace amigo

Un relato duro

El protagonista va narrando, en primera persona, a través de sus informes, cómo progresa el tratamiento y qué siente en cada fase. Observamos su crecimiento intelectual, lento al principio y disparado según avanza la novela hasta que Charlie se convierte en un genio. Pero la genialidad del protagonista le sirve de poco.

Charlie se convierte en un fenómeno de mente ágil y aguda, pero empieza a sufrir el rechazo de los que él mismo acaba considerando inferiores intelectualmente. Además, él mismo comienza a sufrir los efectos secundarios del tratamiento.

La última parte del relato nos deja ver como Charlie vuelve a caer en su retraso. Acaba igual, sino peor que cuando comenzaba la novela.

El alma del protagonista nos conmueve

Tal vez, lo extraordinario del cuento sea la forma de relatarse, original y muy emotiva: llama a la sonrisa y a la lágrima del lector a partes iguales. Es también muy interesante el que sea uno los pocos relatos de este género contado desde el pensamiento y el alma de protagonista.

Para finalizar, una anécdota y una referencia. La primera se producía cuando Isaac Asimov le preguntaba al autor “¿Cómo lo has hecho?”, a lo que Keyes respondía: “Oye, Isaac, cuando lo descubras me lo dices, ¿vale? De verdad que me encantaría repetirlo.”

La risa y la emoción

En cuanto a la referencia anunciada, la encontramos en la sitcom animada “Los Simpson”, concretamente en el capítulo 257, en la temporada 12. En este episodio, Homer Simpson pasa de su habitual estupidez a una inteligencia extraordinaria y termina, de nuevo, como Charlie, por debajo de la media intelectual.

La diferencia entre la serie y la novela es que la primera mueve a la risa; la segunda, no tanto…