El tópico de que la ciencia ficción es un fenómeno minoritario queda arraigado sólo en una minoría. Una minoría, por cierto, equivocada. La prueba que hoy vamos a aportar viene de las salas de cine de donde extraeremos los datos de taquilla de las diez pelis que más han recaudado de la historia del género. Números que, por cierto, no tienen nada que envidiarle a los de cualquier otra producción.

Avatar

Comenzamos el repaso de los taquillazos con una película que en 1977 recaudaba 775 millones de dólares: El primero de los capítulos de la saga de La Guerra de las Galaxias. Apenas cinco años después, Spielberg, con E.T., superaba la marca con 792 millones de dólares.

Tuvimos que esperar a la década de los 90 para encontrar a la octava de nuestra lista: Independence Day, de 1996. 817 millones en taquilla. Dentro del club de los ochocientos (825 millones), Leonardo di Caprio era el protagonista de Inception, en 2010.

Robots, extraterrestres y robots extraterrestres

Un año antes y un puesto por encima (sexta), Transformers 2, con 836 millones de dólares. Los robots preceden a los cinco primeros puestos cerrados por Star Wars, Episodio III: la venganza de los Sith. Recaudaba 848 millones en 2005.

Escalamos otro peldaño, hasta el grupo de los novecientos millones, al que nos da paso la película de 1993 Jurassic Park, que se embolsaba 914 millones de dólares. Entramos en los puestos de medalla y en la de bronce, la que pertenece, por lo que se está viendo, a la saga más taquillera: Star Wars I: La Amenaza Fantasma.

Rompiendo taquillas y limites

La medalla de plata es para una película que el año pasado rompía taquillas, que fundía las partes de plástico de la caja registradora de sus productores: mezcla de acción y ciencia ficción, Transformers 3 superaba los mil cien millones de dólares el año pasado

Pero el rompe taquillas, el destroza cuentas y vuela previsiones del género, la peli más taquillera de ciencia y ficción y de cualquier otro tipo es la publicada en 2009 Avatar. Se trata de una “peli total”, en el sentido de que no le falta absolutamente de nada: amor, acción un mundo paralelo, alta tecnología…

A superproducción de James Cameron logró la escalofriante taquilla de (atención) dos mil setecientos ochenta y dos millones de dólares. Seiscientos millones más que aquella cuyo récord pulverizaba: Titanic. Queda, pues, claro que eso de “género minoritario” está ya muy superado