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El pueblo de los malditos

“El pueblo de los malditos” es una película británica de ciencia ficción. Fue estrenada en 1960 y dirigida por Wolf Rilla. Está basada en la novela The Midwich Cuckoos de John Wyndham.

Sinopsis de la película

Al comienzo de la película, todos los habitantes de una aldea británica de Midwich, caen de repente inconscientes. Todo humano que entra en la aldea también pierde la consciencia. Por eso, un piloto de avión cuando se aproxima, se desmaya al descender los 1500 metros de altitud y se estrella.

El ejército crea un cordón de seguridad, una zona de exclusión aérea con un radio de 8 km alrededor de la aldea. Se deciden a enviar a un hombre protegido con un traje de aislamiento biológico. Sin embargo, una vez llega a la aldea, también cae inconsciente. Menos mal que consiguen recuperarlo, gracias a una cuerda con la que iba atado.

Cuando el hombre despierta, sólo recuerda haber percibido una sensación de frío antes de perder la consciencia.

Al mismo tiempo, todos los ciudadanos de la aldea se despiertan y aparentan no tener ningún síntoma aparte del desmayo. Este fenómeno lo bautizan como un “tiempomuerto”, del que desconocen su causa.

Dos meses más tarde, todas las mujeres y niñas en edad de tener hijos, descubren que están embarazadas, provocándose muchos problemas de infidelidad.

Las acusaciones desaparecen cuando descubren que todas las mujeres dan a luz el mismo día, y los niños son similares, con una piel blanca y ojos muy grandes. Crecen de forma muy rápida y parece que tienen un poder telepático entre sí. Pueden comunicarse desde grandes distancias y cuando uno aprende algo, el resto también lo hace.

Tres años más tarde, Gordon, un representante de la aldea, acude a una reunión con la Inteligencia Británica. Allí descubre que existen más lugares afectados.

Aunque estos niños tienen tres años, presentan la inteligencia y desarrollo físico de un niño de 12 años. Su comportamiento se vuelve cada vez más sorprendente. Parecen no sentir afecto por los demás. Esto da lugar a que la aldea sienta repulsión hacia ellos.

Los niños comienzan a mostrar sus poderes, como el de leer mentes u obligar a hacer cosas contra la voluntad de las personas. Todos estos poderes los demuestran con un resplandor en sus ojos. Se cuentan numerosas muertes extrañas en la aldea desde que aparecieron los niños.

Gordon, les intenta enseñar y son colocados en un edificio donde viven y aprenden. Gordon descubre que los soviéticos han utilizado armas nucleares para destruir a los mutantes de su aldea. Entonces tiene que intentar encubrir una bomba, para que los niños no cambien de carácter. Para que no le lean la mente, Gordon se inventa una pared de ladrillo para bloquear la conciencia de la bomba.

Después, su “hijo” David explora la mente de Gordon, pero sólo se encuentra con la pared mental. Todos los niños intentan romper esa pared, para saber lo que se esconde de ellos.

Finalmente, los niños descubren todo justo en el momento antes de que explote la bomba. La escena final es ambigua y puede ser interpretada como la supervivencia del alma de los niños, ya que sus ojos parecen brillar entre los escombros del edificio.

En la película de 1995, los niños mueren definitivamente.

“El pueblo de los malditos” es una de las pelis clásicas en blanco y negro que más miedo me daba. No podía ver a esos niños con los ojos verdes fosforito, porque tenía pesadillas. Y es que para mí esta película me parecía más de terror que de ciencia ficción. Sin embargo, los niños debían ser extraterrestres, ya que aparecieron justo cuando todo el pueblo cayó inconsciente y resulta “raro” que tengan esos poderes y que siempre vayan juntos.

Lo mejor de la película es cómo se consigue transmitir al espectador la tensión y el miedo que se van apoderando de los habitantes del pueblo. Es el miedo a lo desconocido. Para su desarrollo dramático coge la eterna guerra de generaciones; los padres saben lo que es mejor para sus hijos, pero éstos tienen sus propias ideas, provocando una serie de conflictos alrededor del amor y el cariño familiar.

El temor a ser desplazados por seres humanos más desarrollados es parte de la historia que provoca el ataque hacia los diferentes.

El actor protagonista es George Sanders. Su papel transmite primero tranquilidad, inteligencia e incluso arrogancia, para luego reflejar la sorpresa y el temor hacia unos seres fríos y terribles. En él está plasmada la progresión de la película hacia “lo oscuro”.

Desde mi punto de vista, “El Pueblo de los Malditos” es una de las mejores películas fantásticas y de terror, con un argumento bien desarrollado y aunque en aquella época no tenían la tecnología necesaria, crean efectos de tensión que dan lugar a un magnífico desenlace. Un clásico que no te puedes perder.

El planeta de los simios

Viajar en el tiempo, un deseo que todos los tiempos ha existido siempre se había imaginado de una forma muy distinta a como la presentan en esta película.

El argumento está muy elaborado y los escenarios, aún más si vemos que la primera de las cinco fue gravada en el 1968, se pueden calificar como impresionantes.
En la primera parte unos astronautas se embarcan en un viaje de 18 meses que pasarán en un estado de hibernación en su nave a velocidades parecidas a la de la luz.
Con esto quieren viajar en el tiempo unos 2000 años pero cuando  su nave aterriza en un misterioso planeta hundiéndose en un lago no ven ni rastro de vida.

Desconcertados, tres de los cuatro astronautas escapan de la nave y van a la orilla. Allí, con el poco material del que disponen analizan el suelo y los desesperanzadores resultados dicen que nopuede haber vida allí.

Al adentrarse más desmienten esta teoría y comprueban que al menos hay plantas y árboles. Esto les anima mucho y les motiva a seguir investigando.

Al final se encuentran con un planeta desconocido para ellos habitado, al parecer, solo por simios. Son capturados por ellos y allí empiezan sus aventuras, con un toque moral.

Dentro de los simios podemos ver como hay dos tipos de simio, los simios compasivos, buenas personas y que ayudan a los protagonistas y los simios no muy inteligentes, guerreros y que son violentos de naturaleza.

Quien vea o haya visto la película podrá observar un mensaje claro sobre la estupidez humana, que consigue destrozarlo todo, lo bueno y lo malo por su afán de tener más.

Para quién no la haya visto es una buena opción para comprar o alquilar, ya que es un clásico muy interesante.

Es larga, cada una dura unas dos horas, y, aunque no en exceso, hay algún momento en la que se hace un poco pesada quizás, pero lo que está claro es que es totalmente recomendable verlas todas, en diferentes días, eso sí.

Para los amantes de la lectura que quieran conocer la historia no es obligatorio ver las películas, puesto que son una adaptación de la novela. Tienen varias diferencias importantes en cuanto al argumento.

Más allá de la mera matemática

Amigo mío:

¿De verdad eres capaz de imaginarte un mundo sin imaginación? La última vez que hablé contigo fue la que creo que será la única en la que hablaremos de literatura. Siempre te he tenido por una persona culta, por tu forma de hablar, de escribir… incluso algo en tu pose me hace pensar en la gente cultivada.

Pero… ¿Un mundo sin imaginación? Porque eso es lo que me das a entender cuando dices que tú sólo lees ensayos, y serios, sin concesiones fuera de positivismo. Que no has leído más novelas que las que te obligaron a leer en el colegio… ¿En serio?

If You Only Knew ... The Flower Of The Dark Side

Nunca creí que alguna de las características de la sociedad de Huxley describe en Un mundo feliz fuera a hacerse realidad en ti. Y ésta, la que menos ¿Proscribir la imaginación? ¿De verdad crees que así el mundo mejoraría lo más mínimo? No puedes hablar en serio.

Un poquito de Historia

Te recuerdo, por citarte datos concretos, que la idea de prohibir, en la literatura y en cualquiera de sus representaciones, la imaginación no la has inventado tú. Ya en la Edad Media, el hecho científico era Dios, y cualquier otro tipo de literatura estaba prohibido.

Para nuestros recontra requete re tatarabuelos, todo escrito que no proviniera de la Santa Madre Iglesia o cantase, con su supervisión y permiso, las alabanzas del Creador era pernicioso. Menos mal que algo hemos evolucionado, ¿no?

La ciencia más allá de las ciencias

Te imagino pellizcándote el mentón mientas ordenas mentalmente la respuesta y comienzas con un “ahora ha sido la Ciencia la que ha sustituido a Dios…”, o algo parecido. Pues antes de que sigas, permíteme decirte que la ciencia ficción no es otra cosa que la ciencia más allá de la ciencia.

Todos esos cálculos que los físicos químicos, sociólogos… hacen no son diferentes de las cuentas que maneja un buen novelista de ciencia ficción. Lo que ocurre es que el novelista va más allá de la mera matemática. El escritor hace algo muy importante: juega.

¿Y después?

Tal vez eso sea lo que no te gusta, que alguien juegue mientras escribe, pero en ese juego también hay matemática. Quien escribe ciencia ficción no hace otra cosa que añadir o restar factores, permutarlos… Y calcular el resultado como quien calcula la trayectoria de un asteriode para asegurarse de que no va a chocar contra la Tierra.

No me digas que no te gusta de la imaginación, porque el siguiente paso es que desprecies la  ciencia de la música… Y eso sí que no pienso consentírtelo.

El invencible

Nos encontramos ante una novela del polaco Stanislav Lem. De hecho es, junto con Solaris, su obra más importante. La obra, que veía la luz en 1964, es importante por una de las que comenzaba a desarrollar las ideas de los nanobots, de la evolución artificial y de la inteligencia de enjambres. Además, la obra entra en detalles con respecto al armamento y a las tácticas de guerra, lo que supone otro elemento diferenciador.

El relato comienza con la llegada a Regis III, un planeta recién descubierto, de la poderosísima nave de guerra El Invencible. Su tripulación debe investigarla la desaparición de su nave gemela, Cóndor.

El invencible

El escenario, Regis III es un planeta no muy diferente de la Tierra, aunque casi desprovisto de habitantes de cualquier especie… al menos en la superficie, puesto que bajo los océanos la vida es riquísima, aunque, eso sí, hipersensible a los campos electromagnéticos.

Vida artificial evolucionada

En la superficie, el planeta posee sólo la “vida artificial”: unos insectos robóticos producto de la evolución de máquinas autorreplicantes. Para incrementar la tensión, los exploradores se encuentran con los tripulantes del Cóndor muertos de inanición y sed, justo junto con sus vivieres y su agua.

Probablemente, esos seres desciendan de otros creados con motivos bélicos por una civilización extinguida. La constante lucha entre los descendientes de los robots autorreplicantes ha dado lugar a la selección de los más fuertes: estos nanobots con forma de insecto.

Inteligencia de enjambre

Aunque parecen inofensivos al principio, la tripulación descubre que, cuando se los molesta, son temibles: comportándose como un enjambre, pero con la capacidad de complejísimos ataques, como enormes pulsos electromagnéticos.

El enjambre es capaz de anular maquinaria, armamento y aun de borrar la memoria de los seres vivos. De hecho varios miembros de la tripulación reciben un ataque que es borra la memoria, incluida la capacidad de caminar, comer y beber. Primer misterio resuelto. Ya sabemos como falleció la tripulación del Cóndor.

Hasta aquí

Mejor dicho: por lo que respecta a este artículo, primer y último misterio resuelto, ya que a idea no es que contemos la novela sino que invitemos a leerla. Es más, la reflexión que habitualmente hacemos ante cualquier obra se la dejamos en este caso al futuro lector.

No en vano, leer ensancha horizontes y parte de la amplitud de miras nace de la reflexión sobre lo leído. Sólo decimos que puede parecer una novela de “guerra”, pero conlleva un mensaje subyacente que cada cual puede y debe entresacar y aprovechar.

Top ten de novelas de ciencia ficción según “The Times”

Es sorprendente cómo a veces podemos coincidir entre personas, por más que vivamos a unos cuantos miles de kilómetros o nuestras culturas y formas de entender la vida sean diferentes. Eso es lo que me ha pasado cuando, echando un vistazo a la hemeroteca –por cuestiones que no vienen al caso- me topé con un artículo de “The Times”.

El rotativo inglés habla de un top ten de novelas de ciencia ficción y, sea por casualidad sea porque el marketng nos hizo leer más o menos lo mismo al redactor inglés y a un servidor, el caso es que coincidimos en una gran parte de nuestras apreciaciones. A ver qué opinas tú:

El periódico inglés situaba en décimo lugar El día de los trífidos, obra en la que una especie vegetal modificada genéticamente se hace con el control del planeta merced a que el impacto de un meteorito deja ciega a la mayoría de los seres humanos.

Historias de humanoides y viajes por el fondo del mar

En novena posición nos ofrecen Los humaniodes, de Jack Williamson: una civilización extraterrestre crea humanoides para que sean sus esclavos, pero éstos son quienes esclavizan a sus creadores.

A partir de aquí, clásicos que todo ser humano debería tener el derecho, la obligación y el placer de leer. El octavo puesto es para La guerra de los mundos, de H. G. Wells, precursor de la ciencia ficción moderna. El séptimo para un clásico universal, antecesor de este tipo de relatos: 20.000 leguas de viaje submarino, de Julio Verne.

Clásicos contemporáneos

Ocupa el sexto lugar Canopus in Argos, escrita por Doris Lessing, mostrando una de las facetas menos conocidas de la premio Nobel de Literatura en 2007. En realidad el título es uno sólo de los cinco de la saga.

Entramos de lleno en el “top five” para la publicación inglesa: en quinto lugar, la deliciosa Solaris de Stanislav Lem”; cuarta posición para la obra cumbre de Phillip K Dick ¿Sueñan los androides con ovejas eléctricas?, obra que todo el mundo debería leer al menos una vez en la vida.

Las tres mejores

El pódium para el diario más importante del Reino Unido quedaría de la siguiente manera: Tercero y bronce para Las crónicas marcianas de Ray Bradbury; la plata va para La radio de Darwin, un relato de Greg Bear.

Según el periódico londinense, la mejor novela de ciencia ficción de la Historia es La nave de un millón de años, escrita por Poul Anderson. Diez inmortaes recorriendo la Historia de la Humanidad.

Es, desde luego, una lista muy completa y, desde mi punto de vista, acertada –a pesar de que yo añadiría algunos títulos-, aunque cada cual redactaría, seguro, la suya propia ¿Es ése tu caso?

Doctor Who

Presentemos al doctor: hablamos de una serie británica de ciencia ficción producida por la BBC y que posee, además, una secuela: la película del mismo nombre. Se trata de una de las series más populares de Inglaterra, supuestamente dirigida al público infantil, aunque los pequeños no siempre entienden las historias y los elementos que las componen de modo que se ha optado por salomónica decisión de llamarla “serie familiar”.

El programa habla de las aventuras de un extraterrestre que es, además, viajero en el tiempo y al que se conoce como “El Doctor”, que explora el tiempo y el espacio a bordo de TARDIS, arreglando problemas y corrigiendo errores con la ayuda de sus compañeros.

Doctor Who

Además de ser un elemento importantísimo de la cultura popular británica, la producción se halla en el Libro Guinnes como la de mayor duración del mundo, en tanto en cuanto nacía en 1963 y sigue emitiéndose hoy en día.

Imaginación y buen hacer

El éxito de la serie se basa en sus historias imaginativas, los efectos especiales muy creativos y de bajo coste durante a primera época y en ser pionera en determinados campos, como puede ser el uso de la música electrónica.

La duración en pantalla y el éxito de la serie hizo que ésta se convirtiera en objeto de culto y que haya influido sobre varias generaciones de profesionales de la televisión del Reino Unido. Críticos y espectadores la han reconocido como no de los mejores programas que se han producido en la historia del medio en Gran Bretaña. Incluso ha ganado un BAFTA a la mejor serie dramática en 2006.

Una historia de décadas

La primera época de la serie se ofreció de 1963 a 1989. En 1996 salía una tv movie y la propia serie renacía con gran éxito en 2005, en este caso producida por BBC Wales hasta la actualidad, si bien parte del dinero invertido en ella procede de Canadian Broadcasting Company (CBC).

Doctor Who ha generado varias secuelas, como Torchwood, The Sarah Jane Adventures o el piloto de K-9 and company, por no hablar de infinidad de novelas, videojuegos, audiolibros, recopilatorios de la banda sonora, juguetes y cómics.

Como puede suponerse, una producción que lleva en antena desde 1963 posee una enorme cantidad de anécdotas, datos y personal, ante y tras las cámaras, que ha trabajado y colaborado en ella. Pero las personas quede verdad cuentan son las que, delante de la pantalla, se dejan atrapar por la imaginación derrochadas en cada capítulo.