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Archives for : Ciencia ficción hecha realidad

Cuando la ciencia supera a la ficción

No es la primera vez que hablamos de ciencia ficción que se hace realidad, ni creo que vaya a ser ésta la última, pero, echándole un vistazo a lo que sabe sobre un videojuego de Disney, aún por publicarse, llamado Disney Infinity.

No tiene demasiado que ver, pero cuando le he echado un vistazo a las imágenes del videojuego se me han venido a la cabeza los hologramas de algunas películas, como puede ser el caso, por poner un ejemplo y que no nos perdamos, del de la princesa Leia dirigiéndose a los protagonistas de La Guerra de las Galaxias.

El caso es que el programa, por lo poco que ha ido desvelando Disney, podrá disfrutarse en todas las plataformas e interactuará con las imágenes que recoja la cámara del dispositivo en el que se instale de modo que se generan animaciones tridimensionales de todo tipo, mezclando imagen real y generada.

Near Field Communication

No es exactamente una holografía: es mejor. Al fin y al cabo, ya se han conseguido hologramas desde hace tiempo, pero lo novedoso de estas nuevas imágenes se refiere a una tecnología llamada NFC (Near Field Communication). Mediante ella, la interfaz del aparato muestra unas u otras imágenes, según a qué sensor se le acerque.

Más aún: basta con que el sensor NFC detecte, en este caso a través de la cámara, en otros, a través de la señal electrónica que transmiten, determinado objeto para que se dispare una de las muchas animaciones que Disney ha programado para que así sea.

Más allá de la imaginación

He querido comparar estos nuevos programas con las holografías porque, la verdad, no he encontrado un punto de comparación más adecuado, pero, como vemos, la realidad no sólo ha alcanzado a la ficción (la va a alcanzar en junio, cuando se publique el juego) sino que la ha superado muy ampliamente.

Es curioso: tuvo que pasar ciento cuatro años para que la novela De la tierra a la luna se hiciera realidad; sin embargo, para que la idea que parecía nacida la mente de un genio enloquecido de la holografía se haya visto alcanzada y superada sólo han sido necesarios 36.

Cronistas del futuro

A caballo entre la reflexión, la esperanza en algunos casos y el temor en otros, según de que relato hablemos, me doy cuenta de que ciertas ideas nacidas de la febril imaginación de los autores de ciencia ficción tardan cada vez menos en hacerse reales.

Dicho de otro modo: a este paso, la ciencia va a acabar por superar a la ficción y el novelista del género va a acabar por parecer un cronista. Espero que no. Por el bien de nuestra imaginación.

Iglesia de la Cienciología

Son muchos los tubos de tinta gastados en escribir sobre la Iglesia de la Cienciología y todo el aura mística que la envuelve. La figura mediática de Tom Cruise arrastra a la prensa a tratar el tema de esta controvertida religión, para algunos, y creencia con notas sectarias para otros.

Lo cierto es que la labor del protagonista de “Top Gun” o “Misión Imposible“, como evangelista de la religión de la Iglesia de la Cienciología, la ha proporcionado a la misma, fama a nivel mundial en muy poco tiempo.

Los ámbitos elitistas en los que se mueven varios de los practicantes de esta ideología, no hace más que alimentar los numerosos rumores acerca de sociedad secreta con tintes oscuros que existen en torno a la misma.

Pero la Iglesia de la Cienciología no solo tiene repercusión entre los multimillonarios de Hollywood, sino que la comunidad hispana de los Estados Unidos es su mayor fuente de adeptos.

“The Master”

El largometraje “The Master” vuelve a poner en el candelero mediático a la Iglesia de la Cienciología. Esta vez con base en la figura de su ideólogo y fundador, el escritor estadounidense L.Ron Hubbard.

Resumiendo la vida de esta persona, se podría decir que formó parte del ejército de su país en los años 40′, y que fue un prolífico escritor, con más de un centenar de escritos entre cuentos y novelas, varios de ellos, con temática de ciencia ficción.

Pero, por supuesto, por el hecho por el que pasará a la posteridad, será por haber fundado una nueva religión, la Cienciología. Que con el paso de los años ha alcanzado un número considerable de practicantes. Incluso se ha incluido en el año 2007 dentro del Registro de Entidades Religiosas de España.

La Cienciología, ¿culto o secta?

La cienciología desata debates muy intensos acerca de su consideración como secta. Sus detractores y varios de sus ex miembros hablan de prácticas sectarias, mientras que sus practicantes activos afirman que no se trata más que de una creencia personal compartida con más gente.

Lo cierto es que algunas prácticas realizadas por la Iglesia de la Cienciología llevan a pensar de que se puede tratar de una secta, como por ejemplo, el test previo que hay que rellenar para entrar a formar parte de ella. Este hecho no se aleja mucho del practicado por sectas así reconocidas por las autoridades.

La relación de la Cienciología con la ciencia ficción es muy estrecha, ya que se dota de una maquinaria muy sofisticada para determinar posibles traumas personales, al tiempo que proclama su interés por tecnologías no alcanzables en la actualidad.

Google Glass, ¿ciencia ficción hecha realidad?

Hay ciertos inventos o innovaciones tecnológicas que llegan hasta nuestras manos tras haberlas visto o leído en películas o libros de ciencia ficción hace muchos años. Esto prueba una vez más la importancia de los autores de este género, capaces de basarse en la tecnología actual y desarrollar un futuro posible para la misma.

Hace aproximadamente un año, el gigante estadounidense Google presentó en una convención, un curioso producto que llamó enormemente la atención del resto de la industria y, como no podía ser de otra forma, de los usuarios ávidos de nuevas posibilidades tecnológicas. Se le dio el nombre de Google Glass.

 Gafas inteligentes

Para los pocos que no hayan oído hablar de aquel producto de Google, recordarles que funcionaba como un dispositivo de realidad aumentada. Es decir, que aportaba infinidad de datos de nuestro entorno, imperceptibles desde el ojo humano, o que nuestro cerebro no sería capaz de procesar con tanta exactitud.

Cualquier amante de la ciencia ficción sabrá que este dispositivo de realidad aumentada ha sido una constante en el género. Infinidad de autores han escrito acerca de tecnologías futuras o extraterrestres que puestas a modo de gafas o lentes, aportaban distintas informaciones relevantes para su portador. Un ejemplo, serían los visores ideados por Akira Toriyama en su serie de cómics “Dragon Ball Z”.

Posibilidades que ofrece el Google Glass

Las posibilidades del nuevo formato de la compañía Google son enormes. De hecho, solo está planteada la tecnología, ahora es el turno de que los programadores de los estudios informáticos desarrollen esa tecnología con la creación de nuevas aplicaciones.

Para que estos programadores conozcan de primera mano las características del proyecto Google Glass, los responsables del buscador, han invitado a los que así lo habían solicitado en su momento, y previo pago de 1.500$, a una reunión conocida como Glass Foundry, que se celebrará las ciudades de San Antonio y Nueva York.

Queda ahora por ver el desarrollo que hace de esta tecnología tan prometedora, ya que las gafas de Google cuentan, entre otras cosas, con cámara de fotografía y vídeo de gran resolución, GPS, conexión WiFi, micrófono y posibilidad de control remoto por voz.

En los próximos meses a buen seguro que vamos descubriendo nuevos datos oficiales o filtraciones de los distintos equipos de desarrollo, con lo que podremos especular con menor margen de error acerca de los avances que supondrá o no la aparición del Google Glass.

 

 

 

 

Robótica

Es impresionante que  la ciencia ficción del pasado está llegando a nuestro presente a pasos agigantados: podríamos decir que la tecnología y la robótica es parte ya de nuestra vida cotidiana y si no lo crees así, dentro de poco lo verá mucho más cercano.

La definición exacta de robótica: “Es la rama de la tecnología que se dedica al diseño, construcción, operación, disposición estructural, manufactura y aplicación de los robots. La robótica combina diversas disciplinas como son: la mecánica, la electrónica, la informática, la inteligencia artificial, la ingeniería de control y la física. Otras áreas importantes en robótica son el álgebra, los autómatas programables y las máquinas de estados.” (Wikipedia).

Maravillas muy útiles

Hace unos días, salió una noticia muy curiosa y un poco escalofriante en la que una mujer de 53 años a la que se le diagnosticó 13 años atrás una enfermedad cerebral degenerativa y paralizada del cuello hacia abajo, se conseguía que pudiera utilizar mentalmente un brazo robótico con una agilidad próxima a un brazo humano: la tecnología unida con la robótica pudo, en este caso, utilizarse para eludir los nervios con problemas y mandar información correcta a los músculos atrofiados.

Whatever Happened to Baby Jane?

Desde hace años, la línea de investigación de los científicos va dirigida a un futuro muy próximo y están utilizando la robótica para muchas aplicaciones prácticas, como automoción, medicina, informática, etc., y están explorando con androides casi humanos. Tanto es así que ya hay un androide que es capaz de sentir y mostrar emociones y otro creado en Inglaterra equipado con un intestino verdadero capaz de digerir glucosa y procesarla como energía.

Sorpresa tras sorpresa

Pero hay otros ejemplos menos escalofriantes y más sorprendentes como el que nos llega desde Rusia, donde han desplegado un telescopio robótico para poder estudiar y localizar fenómenos instantáneos en el universo o robots diseñados para explorar las profundidades de instalaciones siniestradas o aquéllos que se mueven al son de la música o de cualquier sonido e incluso mini robots que son asistentes de  limpieza, que mientras barren la casa, tu descansas.

Posiblemente la robótica sea una esperanza más para el ser humano en muchas facetas de su vida, ya que los aparatos que tenemos alrededor ya facilitan nuestra existencia diaria, pero también hay que tener cuidado ya que puede llegar en un futuro, posiblemente no muy lejano, algún problema que aún no haya aparecido.

Solo esperamos que no pase como en la película “Terminator” en que los robots dominaban al mundo…

 

¿Yo, Robot?

Os aclaro: no voy a hablaros de la película “Yo, robot”, no os voy a contar que fue protagonizada por Will Smith y fue escrita por Isaac Asimov hace ya muchos años y tampoco os contaré que la historia que representa es de un futuro más bien lejano, donde los robots son parte del día a día.

Sólo os informo sobre este tema porque hace unos días leí en una revista de tirada semanal (y también investigué por mi cuenta), que unas firmas determinadas de prendas femeninas (no se sabe cuáles) y en unos grandes almacenes (no se sabe dónde), los maniquís tienen incorporada una mini cámara (en el interior de las pupilas) conectada a un programa de software de última generación alojado en la cabeza del maniquí. Por este motivo lo asocie con la película “Yo, robot”.

Moda

Esta nueva generación de maniquís llamada “Eye See” es la que ya da en un recuerdo de futuro, la información deseada a los comerciantes de cualquier firma o tienda en cualquier parte del mundo, ya que este software manda información sobre la edad, determinan el sexo, la raza y los rasgos faciales del cliente y el tiempo que pasa viendo  la mercancía expuesta.

Ciencia ficción hecha (de nuevo) realidad

Esta obra que parece de ciencia-ficción ha sido elaborada por la empresa Almax (empresa fabricante de maniquís desde hace más de cuarenta años) y Kee Square – Spin off de la Universidad Politécnica de Milán. Esta unión cubre la necesidad de una información fidedigna de los usuarios de una manera espontánea y revelando importantes detalles de la firma expuesta.

Este producto no es un prototipo, como he comentado anteriormente, estos maniquís ya están en tiendas de algunas firmas exclusivas (ya se han vendido decenas) que necesitan saber con exactitud mediante la expresión facial, expresión corporal y tiempo de exposición frente al maniquí, la opinión expresiva de sus potenciales clientes sobre la mercancía expuesta.

El futuro ya está aquí

El resultado ha sido tan halagüeño que están pensando incorporar a los nuevos maniquís, audio, para saber una opinión verbal más exacta de sus clientes. No sería de extrañar que en un futuro (espero que un poco más lejano) estos maniquís aparte de estar observándonos y dentro de poco escuchándonos, terminen por hablarnos y atendernos.

El futuro ya lo tenemos a la vuelta de la esquina, lo que antes solo estaba en nuestra imaginación ahora lo podemos palpar, tocar y ver y posiblemente nos atenderá.

Las ciencias avanzan… Pero no tanto

Parafraseando al gran Terry Pratchett, una de las cosas más divertidas que uno puede hacer sin ayuda de nadie es echar un vistazo a cómo se imaginaban los autores de hace unas décadas que sería la era actual. Hazlo, verás, hasta qué punto puedes llegar a reírte o, como poco, sonreír ante unos desatinos a la altura de los brujos de la tele.

Vamos a comenzar con una verdadera joya, por antigua y por curiosa, del séptimo arte: “Madrid en el año 2000”, rodada por Manuel Noriega en 1925. En ella, podíamos ver la capital de España con playa y puerto de mar. Aunque, con esto del calentamiento global y la fusión de los polos, igual dentro de 50 años quien tenga una casa en la sierra se encuentre con que en realidad posee un chaletito en primera línea de playa.

Ahora, mira a tu alrededor: sin contar al chico que no siente ni padece mientras juega a la videoconsola o la muchacha que teclea en el móvil con la vista fija, sin parpadear, como poseída, ¿ves algún zombi? Porque eso era lo que se predecía en “Soy Leyenda” (2007): en 2012, todo el mundo se convertiría en zombi salvo Will Smith y un perrito.

Profecías sobre un caos que no llega

Tampoco es fácil que se cumpla el vaticinio de “Rescate en L.A.”, una peli en la que John Carpenter describe a la ciudad de Los Angeles sumida en la anarquía. Aunque como los Lakers sigan jugando así y Jack Nicholson se nos enfade con su equipo, aún estamos a tiempo de verlo. De ser así, por favor, rescátennos a Pau Gasol, un tipo al que la Unesco debería declarar Patrimonio de la Humanidad.

Tampoco es fácil que a lo largo de este 2013 se vaya a estrenar “Tiburón 19”. No parece que el escualo vaya a dar para rodar tantas secuelas en tan poco tiempo, de modo que le apuntamos el fallo a “Regreso al futuro”, película de 1990. Ni es demasiado factible que dentro de sólo seis años los androides sueñen con ovejas eléctricas o veamos a los replicantes de “Blade Runner”.

Aún puede ser

Por supuesto, y vista la velocidad a la que avanzan las ciencias, aún estamos a tiempo de que se cumplan determinados vaticinios, como los viajes en el tiempo de “12 monos” (1995), película que sitúa estos viajes en 2035 (¿A dónde irías tú?). También nos quedan aún 71 años para que hayamos colonizado Marte, algo que ocurrirá hacia 2084, según “Desafío Total” (1990), aunque no sé de qué nos va a servir si en 2057 se nos apaga el sol, algo que se cuenta en “Sunshine”, de 2007.

Todos ellos y muchos más son augurios que no se han cumplido o que, desde un punto de vista científico, tienen muy pocos visos de hacerlo. Pero yo te voy a ofrecer otra profecía que, salvo catástrofe, sí se va a hacer realidad en un futuro no muy lejano. Éste es un tema tan curioso y divertido que no tardaré demasiado en volver sobre él. Tal vez en este caso hablando de obras literarias, que también son muchas las que pueden incluirse en esta categoría.

Ciencia-ficción o no ciencia-ficción. La gran pregunta

Hoy en día vemos y experimentamos una gran cantidad de realidades en nuestra vida cotidiana que hace solo 15 años atrás parecían ciencia-ficción y que en la actualidad es tecnología pura.

Gracias a muchos libros y películas que en su momento eran de ciencia-ficción, despertaron la curiosidad y la creatividad a muchos niños y jóvenes en aquel entonces y que ahora al ser adultos y profesionales nos ayudan a que esa ciencia-ficción sea pura realidad.

Pongamos varios ejemplos:

En el ámbito científico:

Puesta en marcha a partir del año 2001, las ecografías tridimensionales (3D/4D), han sido uno de los mayores logros en el campo de la obstetricia, pudiendo observar tanto la madre como el medico los rasgos, gestos y movimientos en tiempo real de un ser humano en el útero materno.

Con la mano levantá

Hoy en día existen sondas ecográficas que permiten escanear cualquier gestación desde el principio obteniendo imágenes tridimensionales con gran exactitud en todo el embarazo.

En el ámbito automotor:

En temas de automoción la lista es más bien corta, (por ahora, pero ya se andará) aunque ya tenemos un coche que aparca solo, un aparato que se instala en el coche llamado GPS que nos informa de qué vía es mejor que otra para llegar al destino deseado, o un coche que frena a cierta distancia sin que frene el conductor.

Saldrá dentro de un tiempo el coche sin conductor, adaptado con complejos sistemas de radares, ordenadores y sensores que usarán mapas para guiarse por carreteras. Todos estos proyectos son principalmente para evitar accidentes de tráfico, ya que se considera que la mayoría de las veces los accidentes son por equivocaciones humanas.

En el ámbito de cine:

Aquí, los cinéfilos están en la gloria, ya que la tecnología y la ciencia-ficción, podría decirse que es una sola.  En la película “Avatar” utilizaron unos impactantes efectos especiales tecnológicos. Como comentario, uno de los efectos especiales fue el de unos trajes que llevaban incorporados unos sensores que captaban los movimientos de los actores y conectados a un ordenador podían hacer a los personajes digitalmente.  Esta técnica fue también adaptada a “El señor de los anillos” y “El Hobbit” en el papel de Gollum.

Comic-Con 2004 - life-sized Gollum statue

Caben muchos más ejemplos

Solamente se han puesto tres ejemplos que la mayoría de nosotros conocemos por haberlo leído o visto en televisión, pero hay muchas más tecnologías punta en otros campos que harán que la ciencia-ficción sea más una realidad que algo con lo que se pueda soñar.

Dos libros que todo político debería leer

Hay dos libros que todo gobernante debería haber leído –bueno: son cuatro, pero me conformaría con que cualquiera de nuestros gobernantes demostrara haber leído por lo menos uno, aunque fuera Elmer y los hipopótamos-.

De los cuatro libros que hablo, dos no pertenecen al género de la ciencia ficción, de modo que no voy a hacer otra cosa que nombrarlos: El Príncipe, de Maquiavelo, para evitar determinadas actitudes y Sobre la clemencia, de Séneca, para convertirlo en un “libro del buen gobierno”.

Dos libros que todo político debería leer

Los otros dos libros, los que sí pertenecen al género del que se ocupa este blog son 1984, de George Orwell (del que también podría sugerirles Rebelión en la granja, aunque pedirles que lean cinco libros quizá sea excesivo); y Un mundo feliz, de Aldous Huxley.

1984

Ambas obras son ejemplos de cómo, muchas veces, la ciencia ficción tiene mucho más de lo primero que de lo segundo. Y como no quiero hablar de situaciones actuales, para no ofender a ideólogos hipersensibles amantes del pluralismo multicultural y policorrecto de la Nueva Era de Acuario, con la primera de las obras, 1984, me voy a por un ejemplo al pasado.

Quien más quien menos sabe qué, se cuenta en la novela, la haya leído o no (léasela). Pero de todo cuanto en ella se dice nos vamos a quedar con el concepto del Gran Hermano Vigilante. En la asfixiante sociedad orwelliana, todo estaba bajo control y, para el Gobierno, era materialmente imposible que nadie escondiera nada.

¿No nos suena? ¿Tal vez le sonaría más a cualquiera que haya vivido un totalitarismo del Siglo XX? En esas sociedades, el Gran Hermano tenía ojos y oídos en cualquier lugar: todo el mudo era susceptible de ser vigilante y a la vez vigilado. He dicho que no iba a poner ningún ejemplo actual y mantengo mi palabra.

Un mundo feliz

Cambiamos de obra: Un mundo feliz. Una sociedad utópica, sin enfermedades ni guerras. Una humanidad permanentemente sana y feliz. Maravilloso, ¿no? ¿No? ¡No! Este Nirvana en la tierra se ha alcanzado tras dejarse por el camino la diversidad cultural, la familia, la ciencia, el arte, la literatura, la religión y la filosofía.

¿Todo vale? ¿Incluso convertir a un ciudadano en un ser acrítico, incapaz del más mínimo pensamiento individual? Decía que no iba a poner ejemplos actuales, pero no puedo negarme ante este caso:

Camino de la felicidad

En España llevan años adoptándose leyes educativas que han fracasado en otros países sin apenas cambiarlas. En España se invierte cada vez menos en investigación. En España retorcemos la Historia para favorecer a politiquillos de medio pelo y cero amor por el prójimo. En España estamos convirtiendo la educación en un privilegio y la lectura crítica en una actividad casi al nivel de la física cuántica.

Está claro: En España hemos pasado de vivir en 1984 a encaminarnos hacia un mundo feliz. Maravilloso.

Un adivino con buena base científica

Es posible que no fuera consciente de ello. Es más, probablemente, si le preguntaran qué escribía, de qué género, es fácil que Julio Verne respondiera, extrañado por una pregunta de respuesta tan evidente “aventura”. Pero el caso es que esas aventuras del prolífico francés son el germen de la ciencia ficción.

Lo que en realidad pretendía Verne con sus relatos era acercar a la juventud los últimos inventos y descubrimientos científicos de la época. Lo suyo era, para él, la novela científica. Pero, tan preciso y meticuloso era en su documentación que algunas de sus cábalas se convirtieron, con el tiempo, en realidad. De esta forma, se demostraba que había creado una historia que respetaba las leyes de la ciencia, por inventada que fuera. Ciencia ficción.

Verne

Quizá lo más curioso de las máquinas, inventos y conceptos de los que el escritor nutría a sus novelas sea ver cómo han ido naciendo con paso de los años y de las décadas. Veamos algunos ejemplos.

Previó la “muerte de las ideas”

Verne previó lo que serían los totalitarismos del siglo XX cuando escribió dos de sus novelas quizá, menos renombradas: Ante la bandera y Los quinientos millones de Begún. Del mismo modo, por algún motivo, el francés “inventó” el helicóptero antes que Juan de la Cierva fuera capaz de crear siquiera el autogiro. La prueba la tenemos leyendo Robur el conquistador.

Claro que, el adelanto más llamativo lo encontramos De la Tierra a la Luna y en Alrededor de la Luna, cuando se nos habla de naves espaciales. Y hablando de naves: Verne creaba los grandes trasatlánticos y las muñecas parlantes en la misma novela: Una ciudad flotante.

¡Internet en el siglo XIX!

La isla misteriosa nos avanza el invento del ascensor, mientras que en este mismo libro y en 20.000 leguas  viaje submarino aparecen el submarino y los motores eléctricos. Finalmente, los motores de explosión pueden leerse en Paris en el Siglo XX, en la que podemos encontrar otro invento que ninguno de nosotros sospechaba que podría nacer hace siquiera treinta años. Internet.

Si seguimos la lógica de que cualquier invento o concepto de la novelas de ciencia ficción es posible (teóricamente, si la obra se adapta al género, lo es), ¿por qué no podemos asistir, pasado un tiempo a los viajes en el tiempo? Sí: me ha leído el pensamiento, a la telepatía o, pensemos… otra idea… ¡Rápido, antes de que se acabe el artículo!

¡Ya! A ver cómo una nave sobrepasa la velocidad de la luz.

Kuratas, el nuevo ciudadano japonés

¿Cuántas veces has deseado tener un robot ‘Mecha’ gigante?
Pues si eres un fan de las series y películas de mechas, hoy estás de enhorabuena, porque como siempre, nuestros estimados compañeros, los japoneses, han vuelto a sorprendernos desarrollando lo que para el 80% de la población será… ¡otro trasto inútil! Pues si, una empresa japonesa, la Suidobashi Heavy Industry, junto al diseñador Kogoro Kurata ha desarrollado el primer modelo de robot gigante, el Kuratas (que lleva el nombre de su diseñador).

Kuratas KR-01 es el primer ‘Mecha’ de su clase, y la empresa responsable de su desarrollo, que lo vende por algo más de un millón de euros (1.250.000 para ser más exactos), ha prometido que si la iniciativa tiene éxito los venderá a unidades a medida para todo aquel público que pueda permitirse semejante capricho. La criatura mide cuatro metros de altura, pesa cuatro toneladas y tiene un amplio compartimento en su pecho para albergar al piloto, y pesa la friolera de 4 toneladas.

Este dispositivo gigante se desplaza gracias a unas extremidades metálicas montadas sobre unas ruedas, aunque por ahora el motor que utiliza no puede alcanzar una velocidad demasiado alta (10 km/h), por el contrario podemos decir que cuenta con unos sofisticados brazos completamente articulados, pueden controlarse desde la cabina de mando y con un dispositivo que imita los movimientos del piloto (muy estilo Evangelion, seguro que todos los que hemos visto la serie reconoceremos ése movimiento de brazos jajajaja).

Siguiendo con otro comentario curioso sobre los brazos (aunque vaya, todo el post en si es muy curioso, no muy a menudo encontramos robos gigantes) el brazo izquierdo, aparte de su función que es sujetar objetos, incorpora dos ametralladoras tipo Gatling de Airsoft capaces de disparar 6.000 de estas pequeñas pero agresivas balas de plástico por minuto. Para activar este arma, la cabina dispone de sistema de puntería y una cámara con reconocimiento facial. Sólo hay que apuntar y sonreír, un control que se nos antoja un poco inconveniente para la rutina diaria.

Por último, cabe destacar que los geeks también tendrán su disfrute, pues el mecha, incorpora su propio sistema operativo denominado V-Sido, que permite a su poseedor controlar el robot sin estar dentro de la cabina, haciéndolo desde cualquier smartphone, especialmente desde el iPhone dónde aseguran que funciona de maravilla con su pantalla táctil, tal y como demostraron en la presentación.

La empresa, lleva construyendo el KR-01 desde 2010, y lo ha puesto a la venta en distintos colores, que incluyen negro y rosa (para las chicas más fashion).

Web oficial: http://suidobashijuko.jp/